Que sucederia si tu empresa cerrase las puertas a las seis en punto – TEXTO
Erase una vez un jefe de una empresa (privada) que cuando el reloj marcaba la hora de finalización de la jornada laboral, salía de su despacho para asegurarse que todos los empleados abandonaban su puesto de trabajo.
Cuando observaba que alguno aún permanecía trabajando se acercaba a él y con mucho tacto y respeto le recordaba la hora y le invitaba a irse [...]
En ocasiones se encontraba con algunos que se negaban aduciendo que no habían terminado algunas tareas. El jefe se entristecía y se esforzaba en convencerles de que tal vez pudieran completarlas mañana. Ante la negativa contumaz de esos individuos se sintió en la obligación de analizar las causas.
Descubrió que esos empleados toleraban todo tipo de interrupciones, hacían largos desayunos, ocupaban parte de su jornada en conversaciones particulares, navegaban por internet, redes sociales, chats, no disponían de sistemas fiables de planificación, priorización y ejecución, mantenían reuniones de trabajo poco eficaces, atendían su teléfono y el correo-e como si fuesen los recepcionistas de la empresa, procrastinaban las tareas y decisiones que más valor aportaban dedicando su atención y energía a otras de valor inferior… y un largo etcétera, y que por ello tenían que quedarse una o varias horas después de las seis.
Para remediarlo, y ayudar a sus empleados, contrató los servicios de un especialista en productividad personal que les pudiera ayudar a sustituir los hábitos inefectivos por otros más efectivos y, así, organizarse mejor, planificar, priorizar, ejecutar sus acciones y completar sus tareas dentro de la jornada laboral.
Al principio esa iniciativa desagradó a los empleados que interpretaron tal decisión como una descalificación sobre su capacidad para gestionar su actividad. Además, quedarse hasta tarde era, para ellos, una muestra de su involucración y dedicación con la empresa.
Poco después empezaron a modificar algunos comportamientos y en un par de meses ya salían a las seis, como el resto de sus compañeros.
Muchos de ellos descubrieron que la calidad de vida consiste en equilibrar diferentes ámbitos de su existencia y que la felicidad se consigue, además de labrándose una carrera profesional exitosa, dedicando atención y energía a las relaciones familiares y con los amigos, a cuidar y preservar el bienestar del cuerpo, a desarrollar el ocio y las aficiones que enriquecen y amplían el desarrollo integral, como también lo promueven las acciones de contribución a la comunidad de la que forman parte.
Conseguir salir a las seis supuso para la mayoría de ellos un incremento significativo de su productividad laboral, lo que incluía un mayor grado de satisfacción al ser mucho más conscientes de los logros conseguidos cada día.
Mejorar la calidad y la cantidad de sus satisfacciones en el resto de sus ámbitos personales contribuyó notablemente a su sentido de equilibrio personal. Muchos observaron que uno de los elementos aislados que más contribuyeron a su sensación de satisfacción fue su capacidad mejorada de estar presente. Sí, ahora eran capaces de mantener con mayor intensidad su atención en la actividad en la que se encontraban y, así, disfrutar mucho más de ella. Su mente ya no vagaba tanto por el pasado o futuro. Centrarse en lo único que existe – el ahora – también supuso un disminución notoria de sus niveles de estrés, a lo que también contribuyó la desconexión más efectiva con sus asuntos laborales, ahora eficazmente planificados y priorizados.
Ese jefe consiguió en menos de un trimestre que las oficinas quedaran vacías a las seis y, simultáneamente, un incremento en la productividad y en la satisfacción de sus colaboradores. Fue promocionado a otra operación más grande con el encargo de conseguir los mismos resultados.
Ejercicio: hazte una sola pregunta
Imagina por un momento que tu, como jefe responsable de un departamento o equipo, eliges comportarte como el jefe de esta historia porque crees en algunos de los beneficios expuestos o en otros que imaginas.
¿Cuál es la primera pregunta que asalta tu mente? Ahora respóndete.
“La explicación es sencilla: lo que no haces determina lo que puedes hacer.” – Tim Ferris
Jaime Bacás para Senderos de Productividad
octubre 18, 2011 | 5 Comentarios | |
Comentarios
5 Respuestas to “Que sucederia si tu empresa cerrase las puertas a las seis en punto – TEXTO”
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(3 votos, media: 4 de 5)
octubre 18th, 2011 @ 1:05 pm
Fantastico Jaime!!!, precisamente ayer fue tema de conversación, éste sería el jefe ideal, así que con tu permiso, envio el enlace a estas secretarias para que vean que soluciones hay.
Muchas gracias por tus siempre interesantes reflexiones.
Saludos,
Elisa del Pino
octubre 18th, 2011 @ 11:01 pm
Los últimos seis años e intentado como jefe de departamento que mis colaboradores terminasen a la hora en la cual terminaba la jornada laboral, realmente me ha sido imposible ya que siempre tenían excusa para no hacerlo.
Yo mismo decidí, para dar ejemplo, terminar a la hora exacta, con el tiempo logre que entendieran que supieran diferenciar entre lo IMPORTANTE y lo URGENTE, ha si se sintieron mejor consigo mismo y para con los demás. El resultado final valió la pena.
Muchas gracias por el texto, muchas veces nos olvidamos de estas cosas y nos dedicamos a hacer de bomberos en lugar de ser eficientes en nuestros trabajos y quehaceres personales.
Gracias!
Albert
octubre 20th, 2011 @ 9:59 am
Espléndido artículo, breve pero claro. Me lo voy a enmarcar para integrarlo en mi día a día. Cuanto sentido común¡¡¡¡
octubre 24th, 2011 @ 3:04 pm
Excelente articulo creo que lo mejor es organizar o mejor dicho priorizar las acciones diarias, gracias por la reflexión.
noviembre 26th, 2011 @ 8:01 pm
Buen artículo. Me gustaría apuntar alguna idea desde otro prisma. Se dice que los que salen después de su hora pierden el tiempo durante el día. También se habla de distinguir entre urgente e importante. Todo eso es verdad. Pero no se habla de sobrecarga de trabajo como motivo para extender la jornada laboral. Quizás ocurre que lo que hay que hacer es aprender a decir no. También puede ser por peticiones urgentes sin ton ni son. Y tampoco hay que olvidar que todo esto puede depender del sector del negocio, en unos están admitidos unos plazos dilatados y en otros quizás no. La competencia es otro punto a tener en cuenta. Si no lo haces hoy tú, lo hará otro.