Revolucion nº 3 – TEXTO
Aquella era una empresa realmente sorprendente.
Julián, su reciente Director de RRHH, había establecido una extraña conducta hacía dos meses, que ahora ya se había convertido en hábito.
Durante una hora por la mañana (de 9 á 10), todos los días, toda la plantilla de la empresa (directivos, jefes y empleados) permanecían sentados en sus puestos de trabajo en absoluto silencio [...]
No sonaban los teléfonos fijos, ni los móviles, porque habían sido desconectados. Las alertas sonoras y visuales de correo-e en los ordenadores también habían sido apagadas.
Ni visitas, ni reuniones, ni los típicos “¿tienes un minuto?”.
El panorama que un eventual observador externo podría contemplar no se diferenciaría del de un monasterio de clausura a la hora del rezo.
El propósito de tan extraño proceder era muy simple: realizar la tarea más importante del día. Cada empleado seleccionaba la tarea o proyecto que pudiera añadir mayor valor. Como ya sabían solía tratarse de la tarea más compleja, difícil y larga. En muchos casos necesitaban varias sesiones para completarla.
Ser capaces de generar un entorno propicio para la concentración gracias al silencio total, libre de distracciones e interrupciones, resultaba clave para poder realizar ese tipo de tarea.
Por otra parte la sensación de estar todos juntos trabajando en la tarea más importante de cada uno, sabiendo que durante esa hora no tolerarían ninguna interrupción, apalancaba su sensación de autocontrol, de mayor poder personal.
La combinación de esos dos efectos – concentración y autocontrol – hacía realidad que esa hora fuera la más productiva de todo el día.
Además, como diría Brian Tracy: “¡Cómete tu sapo nada más empezar el día!”, todo lo venga a partir de ese momento será como ir cuesta abajo.
Julián, a la vista del éxito obtenido, está considerando ahora la posibilidad de añadir una segunda hora diaria.
Mientras reflexiona, sonríe. Recuerda aquel día en que leyó esta idea en alguna parte. Y recuerda cual fue su primera reacción: “¡Vaya idiotez! ¡Eso es imposible!… al menos en mi empresa”.
Claves
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Revolución (definición según la R.A.E.): cambio rápido y profundo.
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¿Estoy seguro que todos los empleados, todos los días del año, completan su tarea más importante? ¿Se plantean, siquiera, cuál es?
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¿Tiene esto algo que ver con la productividad y, por tanto, con los resultados?
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¿Qué voy a hacer yo, ahora mismo?
“El futuro que imaginas es el futuro que consigues”. Robert G. Allen
Jaime Bacás para Senderos de Productividad
marzo 30, 2010 | 4 Comentarios | |
Etiquetas: Gestión eficaz de acciones , Procrastinacion , Productividad personal
Comentarios
4 Respuestas to “Revolucion nº 3 – TEXTO”
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(5 votos, media: 4.6 de 5)
marzo 30th, 2010 @ 9:17 am
Hoy comienzo a ponerlo en practica, somos solo 3 personas, y si funciona lo adoptamos.
Gracias por la luz
marzo 30th, 2010 @ 9:21 am
Lo cierto es que nunca me había hecho este planteamiento pero, después de leer este post, siento que escribo desde la panza del sapo…
Se me ocurre que como yo también puedo saltar, correr y comer, mañana cuando aparezca el sapo dispuesto a comerme, sea yo quien salte y empiece el día comiéndome al sapo
marzo 30th, 2010 @ 4:22 pm
Jaime, me parece muy interesante esta Revolucion nº 3, intentaré ponerlo en práctica en esa hora tan tonta de la mañana donde todavía te estás despertando y ya te contaré.
Gracias por tus “pildoras”.
mayo 26th, 2010 @ 2:51 pm
Jaime, esta idea la intenté poner en marcha en mi antigua empresa, cuando era Responsable de RRHH. Si estuviese todavía allí sin duda la implantaría (en su día se me criticó mucho y decidí no hacerlo). También implantaría el trabajo “concentrado” de 50-55 minutos y luego 5 de descanso, alejados del puesto. Hice un curso 4 meses con ésta pauta, al principio (los dos primeros) nos costó, pero luego lo convertimos EN UN HÁBITO, y ya lo hacíamos todos de manera automática. Segun la Prevención de Riesgos Laborales, PAUSA de trabajo se considera TODA AQUELLA PAUSA QUE IMPLIQUE APARTARSE FISICA Y PSICOLÓGICAMENTE del puesto de trabajo, cambiar de actividad no es pausa, no irse a otro lugar (permanecer en el puesto) tampoco es pausa. Y el cerebro de nuestra especie está diseñado para mantener la concentración por períodos de 50-55 minutos. No mas. En la misma línea, para prevenir una de las mayores causas de baja laboral (los trastornos musculoesqueléticos), hay que LEVANTARSE de la silla de trabajo (ir al baño, a sacar un café de la máquina…). Yo recomiendo ambas acciones como ergónoma, psicóloga, RRHH, formadora… he visto los efectos positivos de estas acciones y si volviese a tener una plantilla bajo mi cargo, sin duda haría estas acciones, incluyendo tus pautas de organización del tiempo.
Gracias Jaime!!!